Basta de abandono estatal: Comunicado urgente en defensa
de la salud de nuestros adultos mayores y de la dignidad
profesional
El Colegio de Médicos de la provincia de Buenos Aires -en representación de toda la comunidad médica y en estricto cumplimiento de su deber estatutario e indelegable de velar por el correcto ejercicio de la medicina, la dignidad profesional y la preservación de la salud pública- hace público su más categórico repudio y profunda alarma institucional ante la crisis terminal, dramática y de desamparo que atraviesa el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI).
En este sentido, nuestra institución acompaña y respalda de manera absoluta e irrestricta la denuncia pública formulada por los profesionales de la salud —médicos de cabecera y odontólogos—, quienes con enorme sacrificio y vocación sostienen la atención sanitaria diaria en un marco de precariedad extrema que ha rebasado todo límite técnico, económico y humano.
1. Aranceles fuera de la realidad y precarización del Acto Médico
Resulta inaceptable, inadmisible y manifiestamente lesivo para la dignidad del ejercicio profesional médico que los honorarios fijados unilateralmente por la obra social mantengan sumas irrisorias frente a los índices inflacionarios y a los descomunales costos operativos reales. Asignar aranceles y cápitas de subsistencia —ampliamente superadas por los costos fijos de consultorio como alquileres, secretaría, insumos descartables, mantenimiento y servicios esenciales— obliga de facto a los profesionales a trabajar a pérdida y subsidiar el sistema de su propio bolsillo, empujando a la quiebra y al cierre inevitable de la red de consultorios de proximidad.
2. Abandono institucionalizado y riesgo vital para los adultos mayores
Detrás de las planillas presupuestarias y de las insensibles consignas burocráticas de ajuste, hay vidas humanas. Los jubilados y pensionados constituyen uno de los estratos más vulnerables y desprotegidos de nuestra sociedad. El desfinanciamiento crónico, la falta de insumos, el colapso y parálisis operativa en efectores del sistema y las demoras interminables en turnos y derivaciones configuran un verdadero cuadro de abandono asistencial por parte del Estado.
La salud no constituye una mercancía ni una variable de reducción contable: es un derecho humano supremo y una garantía constitucional inalienable que los poderes públicos tienen la obligación ineludible de tutelar y financiar adecuadamente.
3. Desidia, respuestas evasivas y silencio oficial
Constatamos con profunda indignación la indolencia de los organismos de conducción y la falta de soluciones estructurales tras sucesivas medidas gremiales y advertencias formales. Responder ante un reclamo de subsistencia con evasivas o con la mera consigna de que «no hay recursos» no es una política pública: es una renuncia explícita a la responsabilidad de gobernar y de garantizar la salud a quienes aportaron durante toda una vida de trabajo.
POR TODO ELLO, EL COLEGIO DE MÉDICOS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES EXIGE:
• Recomposición arancelaria inmediata y automática: Adecuación urgente y digna del valor de las cápitas y prestaciones de los profesionales médicos y del equipo de salud, cubriendo de forma efectiva los costos operativos y jerarquizando el acto médico.
• Normalización operativa integral: Aseguramiento de insumos, medicación, infraestructura y pleno funcionamiento de los centros y efectores sanitarios propios y conveniados.
• Mesa de concertación urgente: Apertura inmediata de un canal vinculante de diálogo entre las autoridades nacionales del PAMI, los ministerios competentes y las entidades médicas colegiadas para delinear soluciones de fondo.
Desde el Consejo Superior de esta entidad colegiada, reafirmamos nuestro compromiso ético innegociable con el cuidado de la salud de nuestros mayores y con la defensa irrestricta del ejercicio digno de la medicina. En este marco, advertimos a las autoridades y a la sociedad en su conjunto: no existe sistema de salud sustentable sobre la precarización de sus profesionales, ni hay salud pública posible cuando el Estado decide desentenderse de sus obligaciones fundamentales.
COLEGIO DE MÉDICOS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
CONSEJO SUPERIOR
